Cómo transformar una idea en un proyecto brillante

¿Conoces esa imagen tan peculiar en la que a alguien “se enciende la bombilla”?

Una persona está pensando incansablemente, tratando de encontrar la solución a un problema que le perturba. De repente, cuanto menos lo espera, su cara se transforma, y una idea revolucionaria ilumina su mente. ¡Ya está!

Quizás te haya ocurrido. Quizás, en algún momento, se te haya “encendido la bombilla” con una idea revolucionaría que podría cambiar la vida de muchas personas. Quizás sientas un deseo innato de ayudar y de crear un cambio en positivo, en favor de un colectivo concreto.

Llegados a este punto, sientes emoción y entusiasmo por tu iniciativa, y te encantaría ponerla en práctica. Pero, aquí viene lo más difícil… ¿Cómo?

 Estás convencido de que tu idea ayudaría a muchas personas, que supondría un impacto para ellas y que, de alguna forma, lograría mejorar sus vidas y resolver algún problema concreto. Sin embargo, no tienes claro cómo trasladar esa idea de tu cabeza a la vida real.

No sabes cómo darle forma y transformarla en un proyecto que consiga los resultados que tanto deseas.

Por suerte, existen técnicas que pueden ayudarte a definir, paso a paso, exactamente lo que necesitas.

Qué hace que una idea tenga éxito

Existen iniciativas de todo tipo: pequeños negocios físicos, formaciones online y venta digital, productos revolucionarios, proyectos sociales de gran impacto… TODOS tienen algo en común. Y estos pequeños matices son los que determinarán el éxito o fracaso de esa idea.

A continuación encontrarás todo lo que tu idea incluir si quieres lograr que brille.

Resuelve un problema específico

Debe centrarse en dar solución a un problema real concreto, o generar ideas con las que las personas obtengan un beneficio o placer. Por tanto, deberás detectar ese problema, y resaltarlo para que tu público tome consciencia de su existencia.

– Cubre una necesidad

En línea con lo anterior, ante la existencia de un problema todos queremos cubrir una necesidad. Para ello, buscamos una solución que nos aporte exactamente lo que necesitamos. Debemos generar la sensación de que, gracias a nuestra idea, estamos disipando la preocupación por cubrir esa necesidad y deshacernos del problema. Por tanto, céntrate en la emoción que hay detrás.

Se dirige a un sector social concreto

No podemos abarcarlo todo, puesto que no todos tenemos las mismas necesidades ni nos enfrentamos a los mismos problemas en nuestra vida. Así que, deberemos seleccionar el grupo de personas a quienes nos dirigimos, ya que son ellos quienes tienen el problema concreto que queremos solucionar.

Tiene unos objetivos bien definidos

No basta con tener la idea inicial. Debemos dejar claro todo el proceso: qué queremos resolver, cómo lo vamos a hacer, y qué queremos conseguir con todo ello. Si somos capaces de clarificar en profundidad todos los objetivos de nuestra iniciativa y planificar de cara a la consecución de esos objetivos, tendremos el éxito asegurado.

Se diferencia del resto

Hoy en día, parece que “está todo inventado”. A diario surgen multitud de ideas, negocios y productos innovadores. Por eso es tan importante que logremos diferenciarnos del resto. Deberemos destacar los puntos fuertes, aquellos que hacen que nuestra idea sea única y diferente, qué la hace mejor que la competencia. Ese valor diferencial es el que nos permitirá destacar.

Y lo más importante…. ¡Consigue llegar a la gente!

Ya hemos hablado antes del copywriting y de todo lo que puede hacer por ti. Si aún tienes dudas, te diré que se trata de una técnica en auge debido a su increíble potencial para crear contenidos persuasivos que acaricien la emoción y que logren transmitir exactamente lo que deben.

Así es, las técnicas del copywriting permiten que expresemos exactamente lo que necesitamos contar, todo desde un enfoque ameno, impactante y favorable para la comunicación. Si quieres saber más sobre el uso del copywriting en el ámbito social, aquí encontrarás información.

Cómo conseguir que tu idea enamore

Son muchas las técnicas que podríamos utilizar para la redacción. Sin embargo, en solo tres pasos, podremos ser capaces de crear textos que emocionen y que nos muevan a la acción.

1. Investigación

Antes de empezar a escribir, existe un paso fundamental del cual va a depender por completo nuestro proyecto: la investigación.

Es imprescindible que dediquemos tiempo a observar y analizar la realidad del sector en el que nos queremos introducir. No basta con conocer un poco a la competencia, tenemos que familiarizarnos por completo.

Para empezar, debemos conocer todos los aspectos de nuestra propia iniciativa: qué es, qué resuelve, por qué, para quién, cómo lo hace, quienes están implicados, qué recorrido tiene, etc.

Por otra parte, deberemos hacer lo propio con la competencia más directa, incluso investigando en las redes, opiniones de beneficiarios, puntos fuertes y débiles, qué ofrecen y qué no…

Con todo ello, deberemos analizar a nuestro “buyer persona”, nuestro “cliente potencial”, y hacer un retrato del mismo. De esta forma, lograremos comprender sus necesidades reales, y podremos detectar fácilmente qué necesita y qué podemos ofrecerle.

Recuerda, queremos apelar a la emoción, por lo que no debemos quedarnos en meras características. De cada una de esas características, deberemos extraer el beneficio final que supone para las personas a quienes queremos dirigir nuestras ideas.

2. Redacción

Una vez que tengamos clara toda la información necesaria (las necesidades que cubrimos, cómo satisfacerlas, a quienes nos dirigimos, en qué nos diferenciamos…), ahora deberemos ordenarlo y darle forma. Para ello, deberemos captar la atención.

¿Cómo?

Con las técnicas del copywriting.

Existen infinidad de técnicas diferentes, pero todas apelan a la emoción. Es por ello que, lo más sencillo, será generar una historia con la que la persona se identifique. Las historias son fáciles de seguir y de recordar, además de que ayudan a empatizar con el lector.

Nos permiten ilustrar el problema de una forma mucho más clara y precisa, y la solución se muestra como la mejor opción ante esa necesidad concreta.

Aquí tienes un buen ejemplo.

3. Visibilidad

Una vez que tengamos nuestra redacción terminada y revisada, habremos superado la etapa más difícil e importante, pero llega el punto final: ¡Hay que mostrar nuestra idea al mundo!

No servirá de nada que tengamos una idea impactante y súper revolucionaria si no la conoce nadie. Por eso, debemos hacer esfuerzos para que salga a la luz y las personas puedan disfrutar de esa solución a sus problemas.

Aquí tienes algunas ideas para ello:

  • Invertir en Marketing online: no es la opción más económica, pero sí será la que más visibilidad te genere. Si ya cuentas con una web y una lista de suscriptores, una opción mucho más amable y económica será hacer uso del email marketing.
  • Generar tráfico: puedes crear publicaciones periódicas en un blog que posicionen (SEO) y lleven tráfico orgánico a la web.
  • Realiza colaboraciones con personas de tu ámbito u organismos importantes.
  • Utiliza las Redes Sociales: si los posibles beneficiarios de tu idea están ahí, no lo dudes y aprovecha la increíble amalgama de posibilidades que las redes sociales ponen a nuestra disposición.
  • El boca a boca: aprovecha tus contactos y tus redes personales y da a conocer tu proyecto. Informa a tu entorno sobre lo que estás haciendo, seguro que habrá personas cercanas que estén interesadas e incluso que puedan beneficiarse de ello.

Cómo comprobar que hemos hecho una buena redacción

Antes de publicar nada, es necesario dejemos reposar nuestros textos uno o dos días. Después, dedicaremos un tiempo a su revisión para asegurarnos de que es coherencia y fácil de leer.

Para ello, podemos:

  • Leer en voz alta, para comprobar si hay partes que se repiten, que sobran, comas innecesarias o frases muy largas.
  • Pedir feedback a otra persona.
  • Eliminar tecnicismos o palabras difíciles de entender.
  • Incluir negritas, cursivas, subrayados o colores, que hagan más fácil la lectura y destaquen las partes más importantes.
  • Revisar bien la ortografía.
  • Prestar atención a la forma final del contenido, para comprobar que encaja con la idea que queremos transmitir.

¿Necesitas ayuda?

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O mejor, puedes escribirme y contar conmigo para lo que necesites. No lo dudes, me encantará poder ayudarte en todo lo que necesites.

No dejes que tu idea muera. Juntos, podemos hacerla realidad y permitir que mejore la vida de muchas personas.

2 Comments

  • Silvia dice:

    La idea puede llegar a la manera del Eureka de Arquímedes,pero la mayor parte de las ocasiones se hace difícil desarrollarla y concretarla.
    Las técnicas son muy útiles y deben encaminarse a la solución de una necesidad.
    Veo por lo que explicas que los pasos para la concreción de la idea inicial debe ser claros y precisos,a fin de lograr el objetivo final.
    Comprendo también la importancia del copywriting para emocionar y persuadir.Pienso que todas las pautas a utilizar son muy importantes para los que se inician en esta actividad.
    Muy bien,Raquel, muy interesante.

    • Raquel dice:

      Muchas gracias Silvia, me alegro mucho de que te resulte interesante el artículo. Tu breve resumen es perfecto, justo destacas las ideas clave, muchas gracias por compartir!

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