LENGUAJE Y MANIFESTACIÓN DE LA CULTURA

By 22/11/2018abril 8th, 2021Cultura, Interculturalidad

La cultura está por todas partes: Cultura es educación, es formación,  es arquitectura, es la forma de hablar y de expresarnos; es comunicación, conocimiento, contacto; Cultura es el desarrollo de las habilidades intelectuales y morales; Cultura es, en definitiva, todo aquello que nos rodea y que nos configura como seres humanos en sociedad.

Cultura, por tanto, no es solamente el proceso de la actividad humana, es también el producto de esta actividad. Es decir, es el conjunto de maneras de pensar y de vivir, que suelen designarse con el nombre de civilización.

Sin embargo, y sobre todo en el mundo actual, las personas no solo tienen una relación estrecha con su propia cultura, sino que también existe una interacción con otras culturas, lo que nos conduce al término de interculturalidad.

Este concepto alude a la relación entre culturas en la cual unas aprenden y adoptar aspectos de las demás, mientras que el concepto de multiculturalidad simplemente acepta la existencia de diferentes culturas, que conviven de manera aislada entre ellas.

Desde la perspectiva sociológica, podemos analizar la cultura como un acuerdo de simbología en una sociedad específica. Este acuerdo social permite la comprensión entre quienes la conforman a través de distintos medios, tanto las formas lingüísticas, como las gestuales y corporales.  Por tanto, la cultura ofrece los instrumentos de comprensión necesarios para interactuar entre seres humanos, como vimos anteriormente en Cultura y elementos culturales.

Por ello, se da especial importancia a la parte lingüística de la interacción, ya que supone el principal instrumento para acotar las estructuras mentales: a través de las palabras con las que designamos conceptos y objetos, les damos un sentido instrumental y práctico. Cuando desaparece una lengua, desaparece una cultura.

LA INTERACCIÓN LIGÜÍSTICA

En este sentido, cabe destacar que, la comunicación lingüística y todo lo que conlleva (acentos, entonación, vocabulario, etc.), son un reflejo de la cultura y de la posición social de la persona hablante.

DIFERENCIAS A LA HORA DE EXPRESARNOS

Por ejemplo, podemos observar que las clases bajas tienden a utilizar un tono más grave que podría parecer más agresivo, y ello viene determinado por su contexto cultural (esto es especialmente visible con el inglés que habla la población afroamericana, lo cual además podemos asociar a su historia y a los días de esclavitud en EEUU).

Por otra parte, la población rural presenta un acento y una entonación que reflejan una mentalidad propia de los pueblos pequeños: hablan despacio, pacíficamente, tienden a alargar las vocales, etc.

Este aspecto cobra especial relevancia si lo comparamos con el acento y la forma de hablar de la población que habita en grandes ciudades como Nueva York, de cuya lingüística detectamos el sentido de la urgencia y la prisa, como para evitar ser interrumpidos o cortados en su discurso.

Además, también podemos ver otro factor cultural en su manera de comunicarse, ya que la población de las grandes ciudades tiende a hablar más alto para ser escuchados. Esto podría venir condicionado por el ruido y la contaminación acústica con la que conviven en las grandes ciudades.

IMPORTANCIA DEL CONTEXTO CULTURAL

Estos son sólo algunos matices que dejan ver cómo los acentos y la manera de hablar están estrechamente conectados con el contexto cultural.

Cuando una cultura toma nuevos simbolismos de otra cultura diferente, se produce un cambio en su interpretación del mundo y en su manera de actuar, y a este proceso se le llama aculturación.

En este sentido, la cultura occidental ha sido la que más simbolismos ha impuesto a otras, ya sea de forma pacífica o por el uso de la fuerza. Veremos ejemplos de esto en posteriores publicaciones.

No obstante, el intercambio cultural se produce en diversas áreas, los seres humanos crean e intercambian expresiones y signos no sólo mediante el lenguaje, sino que también lo hacen a través de objetos materiales, obras de arte y rituales.

A pesar de que el lenguaje es un símbolo primordial en la configuración de la cultura, existen varias formas no verbales de comunicarse e interactuar entre los que forman parte los elementos artísticos y los convencionalismos sociales, como la forma de saludar, la distancia entre personas, etc.

Todo ello configura el modo de comprender y de darse a comprender en una sociedad, y son absolutamente necesarias ya que dotan de sentido las acciones humanas.

En las próximas semanas, hablaremos de algunos de esos símbolos y signos que, dependiendo de la cultura, pueden adquirir un significado diferente.

No hay culturas mejores ni peores, son solamente formas distintas de ver el mundo. En la próxima publicación, veremos una reflexión muy buena sobre ello. ¡Te animo a seguir compartiendo estos contenidos! 🙂

¿Quieres que dediquemos una hora a revisar cada uno de los problemas que te preocupan sobre tu proyecto o iniciativa? ¡Reserva una consultoría conmigo!

Juntos, haremos que tus ideas lleguen lejos.

Leave a Reply